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MALANDAIN BALLET BIARRITZ

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STRAVINSKY: EL PÁJARO DE FUEGO Y LA CONSAGRACIÓN DE LA PRIMAVERA

MALANDAIN BALLET BIARRITZ
MALANDAIN BALLET BIARRITZ

 

Malandain Ballet Biarritz ha reunido en un mismo cartel a Thierry Malandain y Martin Harriague, artista asociado al Centro Coreográfico Nacional, para inscribirse en la bella tradición de representar la música compuesta por Igor Stravinsky.

 

El pájaro de fuego
Coreografía de Thierry Malandain

‹‹Un día, Ivan Tsarévitch descubre un pájaro maravilloso, puro oro y llamas. Lo persigue, pero no puede atraparlo, solo consigue arrancarle una de sus plumas resplandecientes», así comienza el libreto basado en los cuentos tradicionales rusos.
Al respecto, Thierry Malandain afirma que ‹‹los pájaros simbolizan aquello que conecta el cielo y la tierra, tal y como el Fénix personifica, en la religión cristiana, la inmortalidad del alma y la resurrección de Cristo. De ahí la tentación de hacer de El pájaro de fuego un traficante de luz que lleva consuelo y esperanza al alma del ser humano. Como Francisco de Asís, el santo poeta de la naturaleza que conversaba con sus hermanos los pájaros, tanto con aquellos bellos que gozaban de un gran esplendor como con simples gorriones».

 

La consagración de la primavera
Coreografía de Martin Harriague

Un martilleo rítmico y complejo confiere a la obra su fuerza salvaje y amenazadora. Debido a que la música se lo dicta, Harriague renuncia a todo lirismo gestual; se concentra en el poder expresivo del movimiento primitivo y de las figuras fractales en las que el grupo se repliega, despliega o contrae como el viviente resurgido. Toda la obra entera es testimonio de la voluntad de valerse de la expresividad de la música para escenificar la visión de Stravinsky.
Físicamente, se experimenta la energía salvaje y el pavor intemporal de ese grupo  cononfrontado a la violencia del viviente, purificado por el rito. Se percibe la brutalidad y la necesidad de la ofrenda final de la elegida, principio femenino que encarna la energía de la primavera, la savia, pura y sana, que se alza, alegoría del viviente que se eleva hacia la luz.